ARRUGAS EN EL ALMA


Ha bailado el tango de la risa,

cantado una blanca nana,

sonreído  frente a la muerte,

corrido con la fuerza de un ciclón,

bebido el elixir de la vida,

pérdida en desérticas bellezas,

renacida de cenizas, 

y nunca, 

perdió su sonrisa. 

Escucha lo que el tiempo,

susurra a sus oídos,

con los ojos de la vejez,

respira cada día,

camina sin miedo,

a destino incierto,

mochila ligera en espalda,

es corto trayecto,

lo que el tiempo, le regala.

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