LLUVIA DE ESTRELLAS EN EL CORAZÓN

El resplandor, en la oscuridad apareció, brillante y hermoso, la estela luminosa en mi recuerdo, se tatuó. La pequeñez en mí, se lucía ante la belleza, en ese firmamento. Esa fue la segunda, la más clara, la más galana. Su amor dejó rastreado en el cielo sus huellas, otras la miraban tartamudeando en la luz, en silencio, espectadoras de su fulgor. Miré y deseé, al girar mi cara, lo deseado surgió de sus cenizas, el rastro estelar como migas de pan, marcaba el camino de regreso a la vida, tornando ser un mapa ocultador del mayor tesoro existente, allí, en ese cielo, escribí con nubes de algodón lo que el corazón percibió.

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