RATA ENCARCELADA

El cuello atado a una soga,

con el futuro hipotecado,

el trabajo  restringido,

y el alma pérdida tras atraco.


La cosa pintaba mal,

mentiras adornadas,

bajo la pantalla que habla,

 la corta distancia premiaba.


La cosa  no pintaba bien,

cuando el bastón llego,

la caja su cajón cerró,

la boca se silenció.


Otra vez el sosiego visitaba,

toda una vida buscando la paz,

la coraza agotando su latido,

continúa rutina de hormiga,

hasta el final deudas pagar, 

aunque no fueran, las tuyas.




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