ICEBERG EN DERRIBO

El corazón salta cuál yegua desbocada de libertad, 

su latido renueva la melodía taciturna de una corchea malherida,

los cielos encapotados rechazan expectativas para acunarse en la realidad,

meciendo suaves labios en gotas, remojando de alegría el alma,

la belleza de vivir se baña en la existencia pérdida en el tiempo,

los sueños, aveces, se hacen realidad,

bajo la bella simpleza del ser.



Deja un comentario