EL SILENCIO LA ATRAPÓ

Las palabras ocultó,

letras borró,

amor apagado,

sonrisa fulminada.

Sólo había silencio,

y la luz del sol.

Era un día cualquiera.

El silencio susurro en su oído,

ahora,

te toca a ti. 

Tuvo miedo,

dejó de ser ella

 para convertirse,

 en un espejismo de sí.

Cayó al vacío,

llenando el silencio de nada.

Pero todo tiene un principio y un final. 

El silencio morirá,

el reflejo realidad se hará, 

los versos permanecerán, 

las palabras crecerán.

 Y el amor,

finalmente,

triunfará.

(MIO LXXXVI)

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