LA VENTANA DE LA VIDA

Foto de Chema Gonzalez. http://www.chemagonzalez.es

Llorando a las calles frías, riendo a la agazapada niebla, el tiempo galopea  sin miedo, dirección a la vida, dónde todo cobra sentido, cuando el descanso frena su paso.

A los 20, provocó a la vida, corrió deprisa con la inmortalidad como pasaporte, rió a la crueldad rozando la dulce coraza del sentir.

A los 30, la vida jugó con ella, la muerte cortó la rauda carrera para frenar una mortal caída.

A los 40 acarició la vida, sin prisas, respetó el mundo que le abrigaba, se refugió en los brazos de lo ya olvidado, encuentra la verdad, bajo el cobijo de lo estado.

A los 50, si sigue viva, dice,  seguirá creciendo sin censura en sus palabras, coraza en el corazón y esposas en su alma.

A los 60, sonreirá al triste azar, irá con el cayado a trabajar, una ley le obligará, mientras en el norte descansarán en la cabaña que con sudores el sur creó.

A los 70, su espalda le hablará, le contará que está cansada de trabajar, las fuerzas se mermaran, la sonrisa le acompañará hacia la recta final.

A los 80, con un poco de suerte, se mirara al espejo y el reflejo le responderá con la imágen de lo siempre resguardado en su mochila.

Espera, que estés ahí cuándo su último gesto le ría a la nada, no por miedo, sino para llevarse ese recuerdo al eterno silencio, dónde su cuerpo, por fin, reposará.



Deja un comentario