RECUERDO

En la soledad, con la mirada pérdida, escucho la lluvia caer sobre mi piel, como sus alas acarician mi cuerpo. Recuerdo, cuando el alma gritaba auxilio, en el silencio se ahogaba y sólo podía escuchar dentro de ella como las gaviotas que chillaban como niños ahogados, lloraban, reclamando al amor sus días y noches. El no escucho. Ella se cansó de gritar y el amor con esas gaviotas voló del foso del deseo.


Creado para Baresias. Octubre 2016.

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