VISTA AL MUNDO III

El mundo respira en la altura bajo el ruido ensordecedor del susurro, los restos del naufragio se dejan ver en cada rastro de aquel pasado.


Todo en apariencia a mano, lejano en la distancia. La vista hacia los cielos que un día le vieron nacer, cuatro oscuros vigilan
 a esos caminantes sin camino, chorreando el amor a cada paso. 

La subida rítmica y golosa. Descenso rápido y voraz.  Destino hermoso y altivo. La humildad de la montaña contra el egoísmo de una ciudad, anhelos antepuestos a la salud de quién la vida, vio dar. 

Relincha la caja de Pandora depositada sobre el medidor de su grandeza, espera deseosa de ser encontrada en la soledad de los cuatro vientos agitadores de su rebeldía.

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