CALLES VACÍAS

Si todas las quejas se juntaran, unidas salieran de aceras, bordillos, cunetas. No habrían suficientes cuevas, ni máscaras, ni sombras que pudieran cegar el bosque oculto tras falsos pastores.

Unamines, derrumbando muros y fortalezas, erigidos por el poderoso dueño de etiquetas.

Salgo a la calle, está repleta de paraguas y chubasqueros para protegerse de lo que está cayendo fuera, mientras, bajo techo, los estómagos rugen justicia, las palabras se desvanecen en el teclado, la furia grita tras el balón, la ira recae sobre lo amado.

Las calles vacías y huecas, vagan en su soledad

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