LOS ABATIDOS

Se cansa de mirar la bola, ver arraigado altruismo zambullendose como dioses, vanguardiandose de seguir las reglas,y romperlas con la envidia de un niño malcriado. 

Le agota la estupidez escondida tras cada tinta, emborronando el futuro en la mediocridad de aquellas mentes, alardeando al ausente intelecto.

Sobrevive gracias a la espada del pasado, renegando a su paso de cada mano en su dorso, almas puras no revenidas por la codicia y apariencia que los espejos entintados reflejan. 

Son y son, son todo lo que no son. 

Hoy despiertan y su máscara se ha ido, no salen, se resguardan en la armonía del ser abatido como gaviotas, acechando. 


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