OTRA VERSIÓN

Amo el susurro de la mañana en tu boca, abrazo del despertar mecido en ligero balanceo, el aroma del café ebullendo por el frescor de tus labios, mientras, el corazón con cada latido, palabras resguardan.

Amo la primera acaricia sobre mi sonrisa, cuando el cansancio susurra un poema, recorriendo una vida hacia el alma pérdida al nacer y buscada en cada previsto paso .

Amo la niebla que se cierne sobre el camino, la que ilumina el sendero de una mirada, sobre el faro de la orilla de tus tormentas.

Y Amo, aunque el mundo poco entienda, y lo tome como ofensa, cada orgasmo de sensibilidad vertido en cada verso, que ahora te escribo, y a continuación te recito…

 

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