DANZA PÉRDIDA

Nueve mil ochocientos

sesenta y ocho lunas,

esperé encontrarte,

más buscaba

más perdía.

Ahora,

no oses parar,

lo que el tiempo

letargó.

Ya es tarde,

para regresar

a la tristeza,

de tu roída fachada.

Hora de bailar,

mi danza.

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