INCUMPLIDA PROMESA

Escribir algo dulce,

borrando la acidez

de puerta cerrada,

el barco hundido

motín de dudas.

Intento escribirte

suspirar un adiós,

como si desvanecer mi respirar

arreglara cada error.

Miro por la rendija

a ver si la sombra

nombra tu nombre,

pero sigue siendo oscura.

Mi bola de cristal,

nublada de austeridad

en cada paso

marcado por el tiempo,

borra tu estela.

Ves,

no hay dulzura,

tras la apariencia

no puede haberla,

cuando incertidumbre

acecha como buitre desesperado.

Prometo el próximo traspiés,

llenarlo de golosinas,

amantes de caries.

Sabes que lo haré,

un día …

lo haré.

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