ALAMBRADA

Desaparecer como si nunca hubiera estado, borrar cada huella caminando hacia atrás, destruyendo cada error mostrado sin pudor.

Quizás así dejara de sentirse así, como si nunca hubiera despertado y siempre en un sueño navegado.

Podría contemplar miradas de reojo, volviéndose cara a cara, siendo testigo de la lejanía de una cobardía anunciada.

Viendo como el mundo se desmorona navegando en la indiferencia del absurdo, manchando de sangre tela en nombre de.

Entonces, ella podría justificar lo desgarrado, sin embargo, se niega a ser cordero del rebaño descarriado.

Y camina en el sentido orientado, poco a poco, con pistola apuntando a espalda y pared empujando mirada.

La reconocerás cuando a sus ojos mires, pausará, para pensar más allá de la alambrada, la invisible, la que hiere, con sólo nombrarla.

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