EL REGRESO

Una vez estuve rota,
grite al mundo con furia,
atravesé paredes con mi palabra,
caí en el mundo de las imprudencias,
revoloteando sobre el tejado del prejuicio,
bajé al mismo Infierno,
en él, aprendí.

Cosí mis alas, con giros de mi piel,
apacigüe la furia con la razón,
la prudencia y el tesón llegaron a mi corazón,
escale los muros en busca de verdad,
baje en paracaídas de cada uno de esos prejuicios,
y volví a la tierra.

Una vez, mis alas se rompieron, sí.
Y volví.

(MIO DV)

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