RESACA

Ahora permacen escuálidos a la mirada, meciendo sus garras en la orilla escupiendo furia. Sólo ráfagas de viento suspiran aliento.

Muestras de sangre sellan sus huellas, rompiendo silencio en la voz sirena, bajo el abrigo de espuma, suave y perezosa cayendo sobre tu loma.

Ahora huyen y arrastran todo lo mostrado en osadía, nada queda más que pequeños granos de lo incierto, reposando sobre un lento respirar.

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