ALERGIA

Quién me mandaría a mí mezclarme con esas partículas, yo que era alegría en camiseta ceñida a la vida, ahora, me encuentro chorreando, llorando ante capas de cebolla, corriendo por mejillas las muy bravuconas, ahora toman ojos llorando inoportunas oraciones. Aquí aparecen de nuevo, buscando cortezas que acariciar. Quién me mandaría a mí … limpiar aquel pasado.

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