CAMINO A LA VEJEZ

He perdido mis ojos

cada vez que miraba,

fluyendo diamantes

por el acantilado arrugado,

ausentado el color

del arco iris bajo la niebla,

para así cerrar el frío telón

de un año gélido,

he quitado la máscara del corazón

para así poder volver a ver

el cielo azul sin tormentas.

Y aún así, sigo ciega,

cada vez que manos

no arrancan la sonrisa,

cada vez que la avaricia

asesina una parte de la vida.

Palpo con ellas

la escarcha de esa mirada

para resquebrajar todo el odio

sellado en sutiles huellas,

marcadas sobre blanca sien.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s