GENERACIÓN DE REGALIZ

Somos la generación

de algodón,

sí, esa,

la que los Reyes Magos

perdían dirección.

Dicen que lo somos, de

algodón, huidos del campo

librando soga, esquivando risa

sobre vena, cabalgando sin

pradera.

Lxs de mordaza sobre palabra,

vigilancia digital

ratonera organizada,

¡qué somos de algodón!.

Titulados en bolsillo,

caminando sin padrinos,

borrando la mierda

que cae de una cartera.

Tienen razón,

pero no de algodón,

somos la generación del regaliz,

maleables a cualquier situación.

Doblamos nuestro cuerpo

cuando el hueco se estrecha,

guardamos rabia

para que la oscuridad resguarde,

y la aparente libertad hable.

Somos regaliz,

pero del duro,

del arbolito caído,

de las tumbas sin cuerpo,

de los que duermen sin techo,

y ocultan su nombre

al frío de la noche.

Los agazapados del tiempo,

bajo el lento pausar

de un reloj parado,

por mentira vivida,

escrita en papel mojado.

Eso somos,

sí, a mucha honra,

cualquier día

llamaremos a tu puerta,

la vacía de respuesta,

seremos tantos

que no habrá cerradura

que nos pueda,

ni cerilla que nos muerda.

 

Deja un comentario