VISTA AL MUNDO II

Nunca duermo con la persiana bajada, me gustan las estrellas espiando mi noche, despertar con la luz atravesando la oscuridad y escuchar a los pájaros piar.

Nunca las cierro, no puedo poner rejas al mundo iluminando mi despertar.

Me gusta verlas allí brillar, cuando todo el mundo sueña, yo miro por mi pequeña ventana y vuelo con sólo una mirada.

Son la luz, el espejo de un mundo parpadeante a los cuatro puntos cardinales.

Nunca lo hago, siempre abro el mundo a mis ojos para despertar de la oscuridad que recoge la vida cuando pierde el rumbo de su horizonte.

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