MORADORA

Sobre la tormenta la luz sobrevive a tanta oscuridad, a su puerta no cesa de llamar.

Detrás de la ventana, bajo el calor de la manta, deja ese rayo su piel acariciar.

Ahora mira desde el otro lado, fría noche susurra al gélido cuerpo.

Ese rayo, demoró demasiado su regreso, la moradora de suelo no mira la luz, la oscuridad se la llevó, el calor de una manta … no fue suficiente.

 

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