REGRESO

Destellan las hojas

del árbol caído,

conocen su tiempo,

antes de sucumbir.

Relucen las estrellas,

desde su muerte,

sus últimos rayos

muestran

camino errado.

La mirada enamorada

brilla,

cuando el sentimiento

emana

de la ceniza herida.

El mundo gira sin aviso,

eternamente amanece

después del alba

y el silencio

siempre vuelve.

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