EL CHICLE

El chicle de tu boca

rebelándose a tu mordida,

se mueve y transforma,

mientras sabor desvanece.

Su cuerpo grita,

en cada chasquido,

cada vez

que cruje al latido.

Cuando todo su sabor,

su textura y forma

ya tu boca cansa,

entonces tiras a la basura.

Ese chicle, un día fui yo,

sabor se diluyó

en el paso del tiempo,

mientras piel se arrugaba

esperando lo imposible.

De tu basura escapé,

olvidaste por presura,

atar la bolsa

dónde 9855 días dormité.

Ahora, sí, ahora

es cuando este chicle

en mariposa buho vuela,

y tú, pájaro,

pierdes tus alas.

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