SATISFACCIÓN

Bebió su sangre,

vertida en mi cama,

diluida por el opio

de quién

todo lo prueba,

manchando los cielos

de nubes,

volando sobre molinos

de viento,

sobre los cuatro

puntos cardinales.

Aspiró la vida tierna

para rejuvenecer estela,

las nieves insisten

en tomar sus horas,

y él, sigue sin entender,

nada de la vida.

Vomitan mentiras

bocas viperinas,

dando espalda

a sangre bebida,

cada glóbulo ignora

crueldad mostrada,

fauces enseñan,

ojos bajan.

El festín está servido,

no hay vuelta atrás,

cuando la vida

su reloj,

deja volar.

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