ADOLESCENCIA

No te avergüences

de la nobleza del alma,

alimenta tu corazón,

rompe uñas

por verte feliz,

ni desprecies sudor

en lo amado,

encorva espalda

para darte futuro

con esperanza.

No mires más allá

renegando del pasado,

es fruto

de consentidas renuncias.

Algún día

cuando tu corazón grite,

entenderás el amor

puro

al que ahora retas.

Mira tus cimientos,

no se tambalean,

son fuertes …

como ella.

Deja un comentario