JUEGO

Cuento cada sueño perdido

en el tiempo,

buscando entre los recuerdos

aquel primero,

salto sobre los charcos indagando

tesoros,

he envejecido mis ganas de sonreír

en la mañana.

Miro sus caras y sólo veo volátiles

corazas,

arrugan sus pensamientos con la

rapidez de una cana,

inseguridad critica para sentirse a

salvo,

¿ilesos de su propio cuerpo?,

cada hormona fingiendo madurez

revoloteando en un mundo de

grandes.

Me fui con la certeza

de que ya sabía,

donde juegan los niños

y que siempre se acaban

quemando.

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