EL DUELO

Sentir el murmullo del agua en

atento oído,

susurrando sintonía llena de

rebeldía,

percibiendo la fuerza de su cuerpo

penetrando entrañas

colocadas en su camino.

Se queda para escuchar como su

cuerpo queda poseído por cada

abrazo golpeando puerta cerrada.

Al final sólo queda espuma

y en ella vida,

deseando luchar con voz y ruido,

defendiendo lo suyo,

alzando puños sobre viento y

marea,

mostrando silenciada protesta

a quién usurpa,

olas levantadas al mundo.

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