LA VIDA EN UN SONETO

Mira al cielo azul su luz le atraviesa,
la inquieta estela con ansiosa espera,
gran amor en sombra reconociera,
una rama se mueve muy traviesa.

Su fragilidad arde se confiesa,
mirando el balanceo en la escalera,
subiendo escalones como quisiera,
llegar con sus huellas a la promesa.

Aquella en el tiempo errado soñada,
en corto espacio de vida sentencia
como si hoy ella hubiera sido escuchada.

Apenas realidad esfumada,
la nada con un abrazo silencia
en las rauda y temida hora olvidada.

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