PANTALLAS INÚTILES

No pintes miles de colores

en una sonrisa,

vetado el derecho,

solo la locura

parece tenerlo,

quizás todos deseamos ser orates

sobreviviendo a la tormenta

del continuo aspirar,

apagando espejismos de niñez

sobreviviendo a la vejez.

Hoy, es uno de esos,

dónde la vida se presenta ante mí,

como si fuera primeriza,

deseando ser eso,

simples palabras

y los datos se perdieran

en la fulminación de un satélite

llamado estupidez.

Hoy una terraza llamó mi atención, casi todas las mesas estaban con móvil en sus manos, todos estaban acompañadxs.

La vida pasaba ante ellxs y sus ojos estaban en esas pantallas.

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