COMPAÑERA DE TARDE

Mira la gaviota desde la torre,

grazna su presencia en la altura,

esconde cuello ante el pueblo.

Gira así su cuerpo,

sabe que la miro

desde escondida pequeñez.

Sigo la estela de sus ojos,

ya sé lo que mira,

el aperitivo revenido

abandonado en la mesa.

¿Egoísmo animal

o supervivencia?.

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