LA FRUSTRACIÓN

Es el cajón donde dejó su rabia,

el armario donde encerraba sus

fracasos,

mientras de una patada

lanzaba sigilosamente

errado tiempo al río.

El resultado del fracaso,

como ser,

recordando

al alma del olvido

cada día,

frustrado de no retenerla,

en el desamor del abandono.

Es el ataúd de los sueños,

nunca suyos,

robados de la boca repleta

de silenciadas palabras.

Lo que nunca llegará

a tocar ni a obligar,

es libre tierra

y controla su destino,

él veleta

sin viento

en su camino.

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