TRANQUILIDAD

Amo la sombra de tu cuerpo,

en el reflejo del espejo,

cuando se pierde

con la estela de su luz.

Palabras deslizadas

por diversos senderos,

caminan con certeza

de desconocer huellas.

Amo la vida que camina

sin prisa,

como el amor que nace

para por fin quedarse.

Mientras el amanecer

calienta sin pudor

cada parte de tu piel.

Abro los ojos,

tanto brillo

asusta a las pupilas

de esta madurez.

Y camino,

ya nadie me sigue,

cesó las prisas

a las nuevas vidas.

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