SILENCIO

El diluvio cae sobre

la hoja de cristal,

la tormenta maulla

sobre los cielos

de una pérdida ciudad.

El horizonte espera

mientras el yaz penetra,

en cada poro del sol,

bombeando saxofón.

La tormenta grita,

desaparece magia,

un rayo despistado

en el centro agitado.

El agua fluye,

protesta furiosa,

mientras las sílabas

se clavan en su torso.

Silencio.

Ol despierta al monstruo,

y sus dagas caen

sobre la mirada

creando miles de dudas.

El día de mañana

no te lo perdonaré,

levanta la cabeza

y gime,

mi mañana

no conocerá tu presente.

Silencio.

Una piedra se disipa,

en el camino,

el acantilado asoma,

la lluvia vuelve.

Silencio.

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