AUDITORIO

A corta edad la llevaron a uno, corazón gritaba de emoción. Fue su primera vez, nunca había escuchado la vida en directo con la emoción del sonido entrando en su cuerpo, poseyendo cada parte del pequeño interior sin permiso, con la inquietud de un desconocido amor y con el sabor de la dulzura de una incertidumbre sobrepasando toda coraza de protección. Todos los instrumentos alrededor, ni un detalle perdió, cabeza girando en noria sin moneda de repuesto, sabía de la primera y la última.

En su cueva no había cartera para tanta belleza. Salió y se resigno con un, sí, mucho. Había sido su primera experiencia vital. Anteayer volvió, con las arrugas en su mirada, se agarró a la valla y volvió a ser la inocente niña de aquel Auditorio, sin zapatos nuevos y mirada acariciando melodía danzando. El nunca, se había volátilizado, otra oportunidad aparecía, esta vez no necesitaba moneda, cerró los ojos y dejó su alma volar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s