ESPERANZA

Mil jardines caminan por su imaginación, corren hacia la montaña más elevada donde la libertad mana sin azada, sólo cielo y tierra regalando cada amanecer sin temor a un mañana descansando en la madrugada.

Mil jardines miran como el tiempo con prisas agota, mientras ausencias van corriendo sobre el recuerdo plasmado en la más recóndita cueva.

Mil jardines sonríen cuando la luz calienta pétalos caídos por tormentas de una Primavera aturdida en la noria del tiempo.

Mil jardines lloran, cuando quieren todo sin haber cuidado esmero, en la caída de las hojas perdidas en un cuerpo humedecido con cientos de lágrimas.

Mil jardines esperan como el arco iris con cada color acalora las ganas de florecer en un mundo donde lo natural emerge de las profundas garras del consumismo y donde una flor no es para nadie, simplemente florece mirando al cielo que la cuida.

Mil jardines callan al piido de una vida, volando sobre las ramas de la pureza del viento abriendo las esporas al mundo sin ocultar languidos sentimientos.

La vida discurre entre las rocas y los miles de jardines creciendo, sienten su alma mojar y no les importa humedecer su sangre porque por esa cascada baja rodando la vida y con ella la esperanza.

Deja un comentario