MAÑANA DE DOMINGO

Veo la vida correr detrás de las hojas del parque mientras las flores iluminan la copa del pequeño árbol, el círculo abierto invita a sentar ideas y a pensar en cada paso, un día estás en su cumbre otro día en el suelo y ambas pertenecen al mismo deseo, aprender del camino sin perder compostura. Se aleja en el verde manto lo amado, estiro mi mano y la busco entre la humedad de su tierra mientras reposan las semillas en su nido, corretean buscando el sol carrera en mano para llegar a su destino, ese árbol, floreciendo en soledad, rodeada de toda una multitud que la contempla desde la distancia sin mediar media palabra.

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