ME LLAMAN

Me llaman antisistema por defender mis derechos, cobarde por no ser cordero y luchar como loba hambrienta.

Me llaman rebelde por defender mente abierta al mundo que cierra su mirada a lo etiquetado en prejuicios propios.

Me llaman feminista por creer en la igualdad y querer eso para todas las mujeres, esas que luchan día a día por no ser anuladas y que reniegan de lo establecido.

Me llaman hija de puta, sin conocer a mi madre, esa que luchó con garras por sacar adelante a tres cuando el mundo era montaña para ella y éste cerraba todas sus puertas a cada pomo dónde ella picaba.

Me llaman madre, porque sé cuidar y escuchar, siempre estoy cuando tengo que estar, sin evitar crecer.

¿Y tú cómo me llamas?. No importa. Yo sé lo que soy.

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