LA ESCURRIDIZA

Tengo una compañera

que me cuenta a escondidas,

entre las hojas

miles de historias.

Cuando la intento mirar,

echa a volar

y si oso grabar,

con melodia

me quiere atrapar.

He robado su voz,

sin que se diera cuenta,

pero al suspiro y medio

desaparece sin remedio.

Como la felicidad

tan buscada,

en efímera vida

sin querer se escapa.

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