CORTANDO RAÍCES

Cada vez que lo intento y me lleno de valor para hacerlo, dejo que mueran las palabras en el silencio, no tengo valor para cerrar esa puerta, para zanjar lo que quedó pendiente en el arrecife del adiós, no puedo hacerlo, quizás volverían las alas a alejarse por las montañas más elevadas si yo lanzara el poco coraje que me queda e hiciera lo debido ¿ por qué?, por qué el teléfono no volvió a sonar y los años cayeron sobre mi espalda hundiendo las esperanzas de volver a sentirte, por qué no puedo mirarte a los ojos y sentir como taladran cada hoja de mi alma. Por qué sigo pensando en los grises repletos de vida. Por qué, porque no estaba escrito que la noche se encontrara con el día, que la riqueza se acordará de la pobreza, y la lealtad se mantuviera a salvo de tormentas, por todo esto … o simplemente … porque así lo quisimos.

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