C

Hoy he abierto la historia,

de par en par,

motivo,

entender tanto odio

encontrado.

Hoy he leído una parte

de todxs,

cuando un pueblo

fue doblegado

con crueldad.

No lo enseñaban

los libros,

ocultaban

otros dolores.

Asturias sufrió,

mientras el resto

miraba a otro lado,

sangre corría por sus ríos

los niñxs ya no nadaban .

Ese día comenzó,

antes de que muchxs

nacieramos,

la semilla se plantó,

regada por cuerpos

que no entendían

tanta rabia.

Disparos los justos

cuchillos gritaban,

la montaña testigo

y alguno partes lucía.

No olvidemos

cuál fue el origen,

ni «i» ni «d»,

siempre fue «c»,

ese que sometió

a todo un pueblo,

y hoy,

sigue clavando

sus dientes

en nuestra piel.

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