MOMENTO

Cuelgo la ropa al revés,

no me molesto

en convencerla

y mostrar color.

Dejo el grifo

de las palabras

abierto,

ya se encargarán

de silenciarlas

en cada goteo.

Digo lo que pienso

sin pudor,

alejando timidez

oculta en sonrisa.

Oigo las voces

de los vecinos,

los mismos que un día

golpearon mi pared.

Y no hago nada.

No tengo el mínimo

interés,

en hacer algo

que perturbe este momento

Desnuda en el baño,

pongo suave la música,

y consigo el silencio

necesario.

Ese es el momento,

en que nada ni nadie,

atraviesa mi puerta

para alborotar mi melena.

La vejez se ha instalado,

antes de su llamada,

y consigo que el nada

lo ocupe todo.

El agua moja mi espalda,

cae por mi piel

directa a las raíces,

pero ellas

ya no quieren crecer.

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