EL CREPÚSCULO

La sombra

se aproxima

sin preguntar

al borde del abismo.

Mira abajo

y recuerda,

daño sufrido

en cada soplido.

Camina mirando

horizonte frío,

adelantando

su paso.

Agacha su cabeza,

piensa

cuando las garras

cautivaron su amor.

El silencio

y la distancia,

salvaron

del dolor.

La rabia recorría

el confín,

que ahora

la miraba.

A un lado,

alta arboleda

ocultando

el pasado.

Al otro lado,

rocas en espera

abrazando presente.

Gira su cuerpo

pide auxilio,

nadie escucha,

la voz carente

recorre el eco

del mar.

No hay regreso,

cuando se corrompe

el recuerdo,

la infancia nunca regresa,

y la vejez abraza.

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