SENTIDOS

La acidez de una caricia a destiempo en un mundo roto desde nacimiento, se revolvía en su inocencia buscando la madurez de una experiencia.

Dulzura del elixir de un beso justo en el momento perfecto, explorando en el recuerdo el repetir en un sólo verso.

La amargura de una sabiduría obsoleta, vista como brujería por la impaciencia, conocida y temida por quiénes la palpan.

Saladas son tus lágrimas cuando sacan sueños a pasear, como el mar que con pequeñas olas buscan … cuerpo a acariciar.

Los sentidos buscan compasión, y durante su existir navegan entre la destreza del navegante, aveces convirtiéndose en náufragos de palabras, otras en expertos marinos de los afectos de un insignificante cuerpo.

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