PIXELS EN ESPERA

Vuelve desde el silencio a golpear con albedrío la puerta del pensamiento.

Cerrada estaba ante el mundo que gira sin dirección, y las manos invisibles vuelven a recordar quién al corazón consiguió un día llegar.

Traidora es la mano que manda señales en un lazo, todo por decidir ya nada saber, regresando en blanco y negro como lo bueno, con el esfuerzo de quién carece y lo tiene todo bajo el sombrero de una decisión.

Nada puedo hacer, más que seguir el camino con piedras entre la arena e intentar que mis pies no sufran el dolor de quién sabe fragilidad.

Ya ves mira tu mundo, mientras el mío se hunde podrás disfrutar del paisaje de ver amor morir tras la estela del olvido en una carretera de pixels en espera.

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