MILES DE PEDAZOS

Senti romper el cristal

en miles de trozos,

caían al suelo

rompiendo armonía

en cada loseta olvidada.

Escuché el sonido

cuándo sin remedio

iban camino

de anciano suelo.

Y crují como ellos

en miles de lágrimas

entonces caídas del cielo.

El miedo tomaba el poder,

de aquel momento

troceando silencio.

Y no puedo evitar pensar,

soy cristal,

en cualquier momento

mi mirada rota

buscará la luz de su cuerpo.

Y ese cuerpo ya no estará,

en el fondo del olvido

se perderá casi

como el brillo

de un cristal roto

anclado en el corazón.

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