LIBRE PENSAMIENTO

Estoy a las puertas del cielo,

posee nubes despejadas,

y el agua transparente

refleja alma.

Pico a sus cristales,

sellados parecen,

nadie abre la cerradura

no hay llave que hable.

Me mira,

canta una historia,

no es tu hora,

y el cuerpo cansado

regresa a la espera.

Pruebo las puertas

que siempre

parecen abiertas,

infierno arde

ante mirada.

Nadie responde,

demasiado frío

les asusta,

callan.

Regresó con cabeza baja,

el camino tantas veces serpenteado

de nuevo correteado,

observo hielo y fuego.

Los dos de acuerdo,

han decidido

escupir cuerpo,

de maldad y bondad.

Ahora,

entre amasijos de palabras,

moldeo la vida,

en un Universo a parte.

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