CHARCO

Miraba su vuelo,

en aquel torpe horizonte,

aromas de muerte

recorrían el aire.

Observaba lejanos montes,

donde la vida habitaba,

y veía como en un instante

fue arrancada.

La mano destructora

no entiende de mariposas,

regala flores muertas

para expirado recuerdo.

Plastificando alimento,

en tabla periódica

descompuesta,

en nuevo hogar.

La lluvia cae,

su aroma trae muerte

abro mi paraguas

ya no mojo mi alma,

la resguardo

en la gris mañana.

Nubes atracadas

a mano armada,

ocultan el sol

tras el charco de amor.

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