EL ALMACÉN

Camino sobre el alboroto

de la alegría

rozando huellas dactilares

de mi ser,

cada ápiz de memoria

se zambuye

en el deseo

de resguardar

cada instante

de efímera felicidad,

perpetuarla

en la huida eternidad.

Todo está mecido

en la melodía

de la vida,

todo pasa

raudo y veloz,

como la carrera

de la infancia

en un parque

crecido por el sol.

Lo guardo poco poco,

su aroma, el sonido

emoción de lo sentido.

Se adentra en soledad

en la oscuridad,

pasó,

solo es un recuerdo,

guardado en el cajón

en  alguna parte

de mi cuerpo.

Deja un comentario