Nervio ciático

Toma posesión

sin confirmación.

ni permiso

de cadera.

¡Rufián! para llamar

la atención protestas,

buscas calor

que calme grito.

Y yo dócil dependiente,

te lo doy,

me empeño

en estirar tu recuerdo.

Quizás así,

no duela tanto el corazón,

que grita una y otra vez

porqué encogiste amor.

Tanto estirarlo,

tanto darle calor,

acabo rompiendo

las venas que le abrazaban.

Se nos rompió el amor,

y el nervio ciático

se empeña en buscarlo

en cada estiramiento.

A ver quién le dice,

que a él le puede ocurrir,

que tenga cuidado

de nunca sucumbir.

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