El solar

Vacío como vaso de eterna vida, como solar en construcción con cartel de próximamente.

Exento como el mar sin peces nadando en esencia con tenor ausente de voz, un poema calculado y con desencanto.

Triste, como una noche sin estrellas, un día sin luz y una tarde carente de ocaso.

Así lo ví cuando llegó a mis brazos, con nota escrita en labios.

Estoy cabreado y vacío.

Yo le entendí, a nadie le gusta bailar la vida con zapatos apretados al tobillo, y que le obliguen a danzar la melodía del azar premeditado, ante los ojos del diablo…

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